TUNDIDOR, Jesús Hilario

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TUNDIDOR, Jesús Hilario

Biografía

Nació en Zamora en 1936. Cursó el bachillerato en su ciudad natal y Magisterio, especializándose en Letras. Posteriormente estudiará Geografía e Historia. Ha participado en cursos de Filosofía y Literatura Contemporánea, así como de Matemáticas Modernas.
La vida de Jesús Hilario y Tundidor se ha edificado en intensas emociones vitales ante la realidad y el mundo, la participación en la misma vida y la subjetividad de su pensamiento, siempre en planos líricos de verdadera poesía compartida. Ha vivido en varias capitales españolas y ha recorrido múltiples lugares dando recitales o conferencias. De capital importancia para su obra podemos citar, además de su ciudad natal y las tierras castellanas, las luminosas ciudades andaluzas y el Levante español, con su capital valenciana al frente.
El crítico E. Villagrasa afirma en la Revista Qué leer (octubre 2002) que Tundidor es «uno de los mejores poetas españoles vivos». También el crítico aragonés Manuel Estevan, escribe que J. H. T. «puede ser hoy considerado como un poeta español de máxima altura y categoría absoluta.» (Una luz salvada, suplemento literario de El Heraldo de Aragón, Zaragoza, 24 de marzo de 1994).
Actualmente reside en Madrid.

Obra

– POESÍA:

Junto a mi silencio (1963).
Las hoces y los días (1966).
En voz baja (1969).
Pasiono (1972).
Tetraedro (1978).
Libro de amor para Salónica (1980).
Repaso de un tiempo inmóvil (1982).
Mausoleo (1988).
Construcción de la rosa (1990).
Tejedora de azar (1995).
Las llaves del reino (2000).
Libro de amor para Salónica (2005).
Toda la memoria (2006).
Escalada (como si fuese una memoria) (2006).
Viento de octubre (2007).
Fue (2008).
– ANTOLOGÍAS:

Elegía en El alto de palomares (2001). Antología.
Lectura de la noche (1990).
Mundo ahí (1999). Selección de poemas de la primera época.
Un paso Atrás (2003). Estudio preliminar de Gabriele Morelli.

– EDICIONES NO VENALES:

El circo (2001). Carpeta con el poema «El circo» e ilustraciones J. Carlos Guerra.
El ojo de la lluvia (1998). Plaquette.
El vuelo del albatros (2002).
Junto a mi silencio (2002). Edición facsímil acompañada de la última revisión realizada por el autor.

– ENSAYO:

Reflexiones sobre mi poesía (1994). En base a la conferencia dictada en el colegio Universitario «Santa María» de la Universidad autónoma de Madrid.
Caos y organización en el mundo mítico del poema -Sobre textos de José Antonio Rey del Corral (1999). Conferencia dictada en la Universidad de Zaragoza.
Apuntes para una oposición mítica en el estudio de las operaciones creativas en la Lengua y la Literatura española (2002). Introducción a Maestros del Sagrado oficio.
?Arquitectura etopéyica en una poética imaginaria de José Jiménez Lozano?, en Nuestros premios Cervantes. José Jiménez Lozano (2003).

– OTRAS: ARTÍCULOS PERIODÍSTICOS

«El hacer del deshacer» (1990), en El Sol dentro de la sección El autor ante su obra.
«Escribir Poesía» (1995), en Ínsulas extrañas, suplemento cultural UNED.

Premios

1962: Premio Adonais.
1969: Premio Álamo.
1972: Premio González de Lama.
1980: Premio Esquío.
1997: Premio San Juan de Baños en reconocimiento a su Obra Poética, Valladolid.
1999: Premio de la Academia Castellano-leonesa de Poesía a su trayectoria poética.
2000: Premio León Felipe, por «el valor humano de su poesía en la que
conviven los valores éticos y estéticos».
Pertenece a la Academia de Poesía de Castilla-León como miembro de número.
Poemas suyos han sido traducidos al francés, inglés, italiano y rumano.

Poética

Entresacamos de los escritos de Jesús Hilario Tundidor, estos momentos de reflexión sobre el hecho poético en sí mismo considerado:

– La poesía es inteligencia, emoción, intuición y lenguaje, siendo el sustrato básico que la sostiene el signo lingüístico, la palabra viva, que funda el poema y lo dilata hasta convertirlo en desvelación y ordenación de la multiplicidad caótica en que se nos ofrece la realidad.

– Escribir poesía, por lo tanto, es apasionar la inteligencia y clarificar la emoción del conocimiento dentro de una experiencia personal profunda, que se expresa en los territorios del poema por medio de los automatismos preconscientes del lenguaje.

– El conocimiento poético supone, en los símbolos de la conciencia dialéctica del hombre contemporáneo, frente a sí mismo y frente a la colectividad de la que forma parte, una superación de la perplejidad lógica ante la defenestración de la realidad por las fuerzas oscuras del lenguaje, bajo los impulsos originales, constructores y vitales de la imaginación creadora.

Texto

CONFIGURACIÓN

Como quien bajo un árbol se guarece
de la lluvia. Y se cala. Y así la lluvia entra
lloviendo en el paisaje de su espíritu
y hace su carne lo existente: el mundo.
Luego, al lucir del sol, su pensamiento
en íntimo arcoiris lo deslumbra
más poderoso que la luz de fuera,
y translúcido siente que le acosa
la realidad y la pasión, la vida.

Y él es feliz, pues sabe que aquel orbe
en la movilidad del tiempo esquivo
jamás enfriará la luz de invierno.

(De Las llaves del reino, Madrid, Hiperión, 2000, p. 11).

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