ROSSETTI, Ana

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ROSSETTI, Ana

Biografía

Ana Rossetti nació en San Fernando, Cádiz, en 1950. El conjunto de su obra se caracteriza por una amplia gama de registros y de géneros. Aunque es muy conocida por su obra poética, también ha escrito textos teatrales, un libreto para ópera (en torno a la figura de Oscar Wilde, estrenada en la Sala Olimpia de Madrid en 1993 y con música de Manuel Balboa), novela, libros para niños y relatos. Su poesía completa ha sido recientemente editada. Esta poeta gaditana se encuentra por derecho propio entre los mejores poetas españoles de las últimas décadas.

 

Obra

-POESÍA:

Los devaneos de Erato (1980).
Dióscuros (1982) [recogido en Indicios vehementes].
Indicios vehementes (1985).
Devocionario (1986).
Yesterday (1988).
Apuntes de ciudades (1990). Plaquette.
Virgo potens (1994).
Punto umbrío (1995).
La nota del blues (1996).
Ciudad Irrenunciable (1998). Antología.
La ordenación: retrospectiva (1980-2004) (2004). Poesía completa.

Llenar tu nombre (2008).

El mapa de la espera (2010).

-NARRATIVA:

Plumas de España (1988).
Prendas íntimas (1989). Relatos eróticos.
Hasta mañana, Elena (1990).
Alevosías (1991). Relatos eróticos.
Mentiras de papel (1994).
Una mano de santos (1997, segunda edición). Relatos.
El antagonista (1999).
Recuento. Cuentos Completos (2001).
El aprendizaje personal (2001).
El botón de oro (2003). Novela policíaca.

El lenguaje secreto de los cuentos (2013).

Literatura infantil y juvenil:

Un baúl lleno de momias (1997).
Un baúl lleno de dinosaurios (1997).
Un baúl lleno de lluvia (1997).
Un baúl lleno de piratas (1997).
El club de las chicas Robinson (1999).
Las aventuras de viela calamares (1999).
Viela, Enriqueto y su secreto (2000).
Álex, Luisito y el osito y un montón de huevos fritos (2001).


-OTROS:

El secreto enamorado (1993). Libreto de ópera.
Pruebas de escritura (1998). Ensayo.
Las bodas reales (2005). Con Jorge Artajo.

Buenos días Sr. Hoy (2007). Con Jorge Artajo.

 

Premios

1980: Premio Gules de poesía por Los devaneos de Erato.
1991: Premio La Sonrisa Vertical de Novela Erótica por Alevosías.
1985: Premio Rey Juan Carlos I de poesía por Devocionario.
Medalla de Plata de la Junta de Andalucía por el conjunto de su obra.

Poética

Cuando me enfrento a la creación literaria, a la génesis de un cuento por ejemplo, normalmente la idea está, surge a cada momento. La vida cotidiana te está brindando propuestas continuamente; a veces, no tienes una idea concreta, pero sí unas imágenes que debes darles sentido, crear con ellas una atmósfera y poblarlas con personajes que no conoces e intentar averiguar a dónde te llevan. Hay cuentos que han salido de una impresión plástica, simplemente o de la sugerencia de una frase o de una intuición, pero qué más da: la cuestión es darle forma. Todo el mundo puede tener conciencia de que los cuerpos caen verticalmente o de que se acorta el camino cruzando una calle en diagonal. Pero hasta que no ha descubierto la manera de formular eso no se ha hecho nada. En la creación también hay que buscar la fórmula no para demostrar, pero sí para persuadir. Lo cierto es que el hallazgo se produce de una manera imprevisible. Puede brotar con facilidad a medida que trabajas, pero hay veces que estás con una idea dándole vueltas y vueltas como un problema insoluble y de pronto, porque escuchas una ambulancia o porque suena el teléfono, o porque te pegas un traspiés, lo resuelves. Pero no es nada mágico sólo que aún no sabemos cómo funciona el cerebro. Esto vale también para la poesía… para la creación en general. Pero un científico puede contestarte lo mismo, estoy segura. (http://www.literaturas.com/anarossetti.htm#Ana%20Rossetti).

 

Texto

Hay sueños que no mueren. Se empeñan
en ser sueños.
Ajenos a la comba de la esfera
y a las operaciones de los astros,
trazan su propia órbita inmutable
y, en blindadas crisálidas, se protegen
del orden temporal.
Por eso es que perduran:
porque eligen no ser.
Negándose se afirman,
rehusando se mantienen, como flores de cuarzo,
indestructibles, puros, sin dejarse arrancar
de su dormiente ínsula.
Intactos en el tiempo,
son inmunes a la devastación
que en cada vuelta acecha, inhumana,
a la pasión que exige y que devora,
a la desobediencia y extravío
que en los vagabundeos centellean.
Monedas que el avaro recuenta sigiloso
nunca salen del fondo del bolsillo.
No ambicionan. No arriesgan. No conquistan.
No pagarán el precio del fracaso,
la experiencia, la determinación,
la ebriedad o el placer.
Sólo son impecables subterfugios.

(De Punto umbrío).

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