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VAQUERIZO, Carlos


 

VAQUERIZO, Carlos

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Carlos Vaquerizo nace en Sevilla en 1978. Se licencia en Filología Hispánica por la Universidad de Sevilla. Colabora en diversas revistas de difusión restringida en centros universitarios y culturales pero de escasa repercusión editorial.
En febrero de 2006 consiguen ver sus versos la luz editorial al conseguir el prestigioso premio de poesía "Adonáis", en diciembre de 2005, con su poemario Fiera venganza del tiempo.
Estuvo vinculado a la tertulia poética del legendario bar "La Carbonería", auspiciada por personalidades del prestigio de Miguel Florián, consagrado poeta español. Entre sus miembros, los poetas José Antonio Gómez-Coronado (2001) y Javier Vela (2003),consiguieron también el prestigioso "Adonáis".


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-POESÍA:

Fiera venganza del tiempo (2006).


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2005: Premio "Adonáis" de poesía.


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No deleite o mera manifestación artística, sino una pulsión ineludible, una necesidad, un deseo que embarga todo acto volitivo del poeta a modo de "philocaptio" literaria concibo yo la poesía.

Pero esta fuerza suprema que nos lleva a escribir debemos dominarla de manera que no haya palabra ni idea prescindibles en el poema. Los versos y la forma de expresarlos, como diría Francisco Villaespesa, deben domarse como a un potro salvaje, a veces con el látigo y a veces con la espuela. Y el resultado final debe presentar al poema y a las ideas que éste encierre como dóciles criaturas a las que nada ya se les puede pulir ni añadir sin que pierdan sentido o dejen de ser productos despojados de banal hojarasca. Que podamos decir "No la toques ya más/¡qué así es la rosa!".

Debe ser también preocupación primordial del poeta que sus versos no reflejen un hecho anecdótico sin más, sino que partiendo de la anécdota trasciendan y hagan que toda persona resida donde resida o piense como piense pueda verse reflejada en esos versos frutos de un yo que ha logrado llegar a ser trascendente.

Todo poeta debe asimilar mimbres literarios tanto vivenciales como librescos de manera continua pero paciente, hasta lograr transformarlos en posible material poético dotado ya de originalidad, milagrosa simbiosis de influjos y personal modo de encauzarlos.

La poesía no debe confundirse con la prosa o con otras modalidades artísticas como ocurre actualmente con frecuencia. El poeta debe expresar su visión del mundo de una manera que resulte inalcanzable para otro molde artístico que no sea la poesía. La prosa precisa de anécdota, de explicaciones, de circunstancias , de actantes que no caben en los versos de aquel que aspire a ser poeta, porque son ingredientes prescindibles. La poesía puede compartir, es inevitable, los temas, preocupaciones e influjos con otras modalidades artísticas pero no confundirse con ellas.

La prosa puede llegar a ser poética porque está llena de elementos intrascendentes, necesitando un proceso de necesario despojo para acercarse a la poesía, siendo entonces producto poético, libre ya de todo prosaísmo, poesía cautiva en formato propio de la prosa, no en los tradicionales versos o versículos. Pero la poesía, la poesía que yo amo, no puede aspirar a ser prosaica, ya que está en un nivel en el cual no existe ninguna impureza y todo acercamiento a la prosa supondría un acto de degradación. De este modo no habría prosa poética sino poesía en formato propio de la prosa, pero poesía.


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FIERA VENGANZA DEL TIEMPO

A modo de final

Todo se deteriora y todo nace,

todo confluye, al fin, en un principio.

Hijos de todo cuanto ha sido somos

y musicales vientos nos conducen

a escribir en los libros y en la vida

la percusión del tiempo y el espanto

de sentirse llevar y la esperanza

de llegar a buen puerto, cualquier día.


(De Fiera venganza del tiempo , pág 81, Rialp, Madrid 2006)



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